Prevención del maltrato y abandono
Cómo reconocer señales de maltrato físico, psicológico, económico o por negligencia.
El maltrato hacia las personas mayores puede ocurrir dentro del hogar, en instituciones o en cualquier entorno donde exista una relación de dependencia o confianza. No siempre deja marcas visibles. A veces aparece como gritos, humillaciones, control excesivo, abandono de cuidados o uso indebido del dinero.
Maltrato físico
Puede incluir golpes, empujones, pellizcos, quemaduras, inmovilización injustificada o cualquier uso de fuerza que cause dolor o lesión.
Moretones frecuentes, heridas inexplicables, miedo ante determinadas personas o explicaciones poco claras sobre una lesión son señales que conviene investigar.
Maltrato psicológico o emocional
Insultos, amenazas, burlas, gritos, chantajes, humillaciones o hacer sentir a la persona mayor como una carga también son formas de maltrato.
Puede aparecer como miedo, tristeza, aislamiento, pérdida de autoestima o cambios repentinos de comportamiento.
Maltrato económico
Ocurre cuando alguien utiliza dinero, pensiones, tarjetas, propiedades o bienes de la persona mayor sin su consentimiento.
También puede incluir presionarla para firmar documentos, cambiar testamentos, entregar dinero o permitir movimientos bancarios que no comprende.
Negligencia
La negligencia aparece cuando no se cubren necesidades básicas como alimentación, higiene, medicamentos, atención médica, seguridad o acompañamiento.
Puede ser intencionada o consecuencia de agotamiento, falta de conocimientos o incapacidad para cuidar adecuadamente, pero en cualquier caso requiere atención.
Abandono
Abandonar a una persona mayor significa dejarla sin la ayuda que necesita para vivir con seguridad.
Puede ocurrir cuando se la deja sola durante largos periodos, se interrumpe el cuidado de forma repentina o la familia deja de responsabilizarse de necesidades esenciales.
Aislamiento injustificado
Impedir llamadas, visitas o contacto con familiares y amistades puede ser una forma de control y maltrato.
La persona mayor debe poder mantener relaciones sociales siempre que no exista una razón real de seguridad que justifique una limitación.
Señales que pueden indicar un problema
Cambios repentinos de conducta, miedo, retraimiento, mala higiene, pérdida de peso, medicamentos sin administrar, lesiones frecuentes, desaparición de dinero u objetos y falta de alimentos merecen atención.
Una sola señal no demuestra necesariamente maltrato, pero varias juntas aumentan la preocupación.
Escuchar a la persona mayor
Si la persona expresa miedo, dice que alguien la trata mal o manifiesta que no quiere quedarse sola con determinada persona, conviene escuchar sin juzgar ni presionarla.
No debe minimizarse lo que cuenta solo porque tenga problemas de memoria o porque la acusación resulte incómoda para la familia.
No enfrentarse sin valorar el riesgo
Cuando existe sospecha de maltrato grave, enfrentarse directamente al posible agresor puede aumentar el peligro para la persona mayor.
Es preferible valorar la situación, documentar lo observado y buscar apoyo profesional o institucional.
Registrar lo que ocurre
Anotar fechas, cambios de comportamiento, lesiones, incidentes, desaparición de objetos o incumplimientos de cuidados puede ayudar a comprender la situación.
Si existen lesiones, también puede ser útil que sean valoradas por profesionales sanitarios.
Cuando el cuidador está desbordado
El agotamiento de familiares o cuidadores puede aumentar el riesgo de negligencia y comportamientos inadecuados.
Pedir ayuda, organizar relevos y reconocer que una persona no puede asumir sola todo el cuidado también forma parte de la prevención.
La formación ayuda a prevenir
Conocer técnicas de movilización, higiene, comunicación, alimentación, manejo de situaciones difíciles y límites profesionales reduce errores y situaciones de tensión.
Una cuidadora formada comprende mejor que la dignidad y el respeto forman parte del cuidado diario.
Ante una situación de peligro inmediato
Si existe violencia, lesiones graves, amenazas o riesgo inmediato para la vida o seguridad de la persona mayor, debe buscarse ayuda urgente a través de los servicios de emergencia y de las autoridades competentes.
En México, el 911 es el número nacional para emergencias.
Recuerda
El maltrato nunca debe considerarse una consecuencia normal del envejecimiento ni del cansancio de quien cuida.
Proteger a una persona mayor significa observar, escuchar y actuar cuando su dignidad, seguridad o derechos pueden estar en riesgo.
VER DÓNDE PEDIR AYUDA ANTE MALTRATO O ABANDONO
VER SEÑALES DE ALERTA QUE NO CONVIENE IGNORAR
CONOCER CONCIENCIA MAYOR
