Cómo preparar una ficha básica de la persona mayor

Cómo preparar una ficha básica de la persona mayor

Medicación, teléfonos de emergencia, alergias, médico, movilidad, alimentación, rutinas y contactos familiares.

Tener una ficha básica actualizada puede facilitar mucho el cuidado diario. Sirve para que familiares, cuidadoras y profesionales dispongan rápidamente de la información esencial, especialmente si ocurre una urgencia o participa más de una persona en la atención.

Datos personales básicos

Conviene incluir nombre completo, fecha de nacimiento, edad y domicilio.

También puede añadirse información relevante sobre idioma, dificultades auditivas o visuales y cualquier dato que ayude a comunicarse mejor con la persona.

Contactos familiares

Anote los nombres y teléfonos de las personas de referencia.

Es recomendable indicar quién debe ser contactado primero en caso de emergencia y quién puede tomar decisiones cuando sea necesario.

Teléfonos de emergencia

Incluya los números principales que puedan necesitarse rápidamente.

Por ejemplo: emergencias, médico habitual, familiar responsable, cuidadora principal y cualquier servicio relevante para esa persona.

Médico habitual

Anote el nombre del médico, clínica u hospital donde suele atenderse.

También puede ser útil indicar especialidades que consulta con frecuencia, como geriatría, cardiología, neurología o endocrinología.

Medicación

Prepare una lista clara con nombre del medicamento, dosis y horario.

Conviene indicar quién supervisa las tomas y actualizar la ficha cada vez que un profesional sanitario modifica el tratamiento.

Alergias

Debe quedar claramente anotado si existen alergias a medicamentos, alimentos, materiales o productos.

Si no se conocen alergias, también puede indicarse: “Sin alergias conocidas”, siempre que esa información sea correcta.

Enfermedades o diagnósticos conocidos

Puede incluirse una relación breve de problemas de salud importantes.

No hace falta llenar la ficha con toda la historia clínica; basta con aquello que pueda afectar al cuidado diario o a una situación de emergencia.

Movilidad

Indique si camina sola, utiliza bastón, andadera, silla de ruedas o necesita ayuda para levantarse.

También conviene anotar si ha tenido caídas recientes o si existen indicaciones especiales para movilizarla.

Alimentación

Registre si sigue una dieta especial, tiene alimentos restringidos o necesita una textura determinada.

También es importante indicar si existen dificultades para masticar o tragar.

Hidratación

Si necesita recordatorios frecuentes para beber o existe alguna restricción médica de líquidos, conviene anotarlo.

Esto ayuda a que todas las personas que participan en el cuidado sigan las mismas indicaciones.

Rutinas

Las rutinas aportan seguridad y ayudan a mantener la autonomía.

Puede anotarse a qué hora suele levantarse, comer, descansar, bañarse, caminar o acostarse.

Higiene y vestido

Indique qué tareas puede realizar sola y en cuáles necesita ayuda.

Esto evita hacer por ella cosas que todavía puede hacer de manera independiente.

Sueño

Puede resultar útil anotar si duerme bien, se despierta varias veces o suele levantarse durante la noche.

Si existe riesgo de caída nocturna, esta información es especialmente importante.

Estado de ánimo

Si suele presentar ansiedad, tristeza, irritabilidad o miedo en determinadas situaciones, puede anotarse de forma sencilla.

También puede indicarse qué actividades suelen tranquilizarla o hacerla sentir mejor.

Memoria y orientación

Conviene señalar si presenta olvidos frecuentes, desorientación o dificultad para reconocer lugares o personas.

Esto ayuda a que nuevas cuidadoras comprendan mejor cómo comunicarse y acompañarla.

Actividades que disfruta

Música, lectura, televisión, paseos, jardinería, conversación, juegos o cualquier otra actividad que le guste.

El cuidado no debe limitarse a necesidades físicas.

Ayudas técnicas

Anote qué dispositivos utiliza: lentes, audífonos, bastón, andadera, silla de ruedas, prótesis, elevador de inodoro o cualquier otra ayuda.

También puede indicarse dónde se guardan.

Riesgos importantes

Conviene destacar información como riesgo de caídas, dificultad para tragar, alergias graves o episodios de desorientación.

Estos datos deberían aparecer en una zona visible de la ficha.

Qué hacer en caso de urgencia

Puede incluirse una pequeña instrucción:

Contactar primero con:
Teléfono:
Centro médico habitual:
Número de emergencia: 911

Mantenerla actualizada

Una ficha desactualizada puede generar confusión.

Conviene revisarla periódicamente y siempre después de cambios importantes en medicación, movilidad, alimentación o estado de salud.

Proteger la información

Esta ficha contiene datos personales y de salud.

Debe guardarse en un lugar seguro y compartirse únicamente con familiares, cuidadoras o profesionales que realmente necesiten esa información.

Preparar una copia para la cuidadora

Si existe una cuidadora habitual, puede disponer de una copia con la información necesaria para su trabajo.

No es necesario facilitar datos financieros u otros datos privados que no tengan relación con el cuidado.

Preparar una versión breve para emergencias

Además de la ficha completa, puede ser útil disponer de una hoja más corta con:

Nombre, edad, alergias, medicamentos principales, enfermedades relevantes y contactos de emergencia.

Escuchar a la persona mayor

Siempre que sea posible, prepare la ficha con ella.

Preguntarle por sus rutinas, gustos y preferencias ayuda a que el documento refleje a la persona y no solo sus problemas de salud.

Recuerda

Una buena ficha básica permite que todos cuiden con la misma información y reduce errores, olvidos y confusiones.

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